Durante la Edad Media en la península ibérica el armamento no sufrió notables cambios en su morfología en el transcurso de un siglo a otro hasta aproximadamente principios del siglo XV.
De una centuria a otra el armamento experimentó pocas variaciones. Lo que solía ser un factor común era que las armas usadas por los caballeros pasaban luego a ser adoptadas por la infantería en el siglo siguiente.
Si hablamos especialmente del reino de Castilla y de la época que estamos analizando, los cambios son aún menos representativos, ya que al contrario que el reino de Aragón, el cual estaba influenciado por las tendencias europeas en materia armamentística. En el reino castellano los caballeros eran mas dados de usar armamento ligero, esto es yelmos sencillos y cota de malla con escaso uso de defensa de hombros y en algunos casos protecciones de las extremidades inferiores como grevas, quijones, y rodilleras.
¿Qué causas eran las que propiciaban esto?
Dos eran las razones.
La primera era el enemigo con el que tenían que enfrentarse estos caballeros, por lo general los musulmanes del reino Nazarí de Granada. Combatientes que eran aficionados a incursiones rápidas y equipados con armamento ligero, utilizando la técnica de la monta llamada “a la jineta”, que imposibilitaba el enfrentamiento con ellos con caballería pesada.
La segunda razón era esencialmente económica, ya que en la primera mitad del siglo XIV el Reino de Castilla había sido cruelmente sacudido por pandemias como la peste de 1349 que se cobró la vida del propio Rey Alfonso XI, añadiendo hambrunas, conflictos internos, guerras con los reinos vecinos, sequías y toda clase de desgraciados sucesos que habían mermado notablemente las arcas tanto del reino como de sus nobles, viéndose estos obligados a reducir gastos en sus equipamientos militares, los cualesen muchos casos se reducían a la lóriga, el almófar, un yelmo de timbre plano y sin visera móvil, similar este al usado en el siglo anterior, usándose también un casquete semiesférico sencillo.
Otro yelmo popular de la época es el “capel de Fer con cerco”, tambien llamado “capacete con cerco”, que formaba parte del equipamiento del siglo XIII y del principio del siglo XIV, que pasó a ser usado por la infantería durante esa misma centuria junto con el casco semiesférico sencillo, esto es sin nasal.
Por otra parte los equipamientos a los que tan acostumbrados a ver en ciertos libros e Internet que tratan de mostrarnos como era el armamento en el siglo XIV, por lo general nos muestran equipamientos usados por caballeros franceses, italianos e ingleses o de otros países europeos, los cuales no empezaron a usarse en Castilla hasta finales del siglo XIV y principios del XV, siendo introducidos en la península por los contigentes europeos (ingleses y franceses), que tomaron partido en el enfrentamiento entre el Rey Pedro I y su hermano Enrique de Trastamara, acaeciendo esto a partir del año 1367 en la batalla de Nájera y más tarde en Montiel.
Pero la época que ahora nos ocupa es la primera mitad del siglo XIV más concretamente el año 1353.
Por lo tanto este tipo de armas no se usó en Castilla, como ya he dicho hasta la década de los setenta.
Un claro ejemplo en la sencillez del equipamiento de un caballero en 1353 es sin duda lo ocurrido en el torneo que se celebró en Torrijos en ese año en el que el Rey fue herido por la punta de una espada en una mano, cosa improbable si en vez de un sencillo guante de cota de malla hubiera llevado un guantelete de placas.
José Luis Alía
Armero de Baucan volver